sábado, 4 de julio de 2020

Los repartidores se revelan en Brasil y van a la huelga en medio de la pandemia

Los trabajadores piden a gigantes tecnológicos como Rappi y iFood mínimas condiciones laborales para un trabajo de riesgo
El miércoles 1 de julio, durante siete horas, los repartidores que trabajan a través de aplicaciones llenaron las principales avenidas de São Paulo. En motos o bicicletas, exigieron mejores condiciones laborales a gigantes tecnológicos como Rappi, Uber o iFood, las tres plataformas de reparto de comida más utilizadas en Brasil. El movimiento, que también se vio en otras ciudades y contó con el apoyo de los sindicatos, pide un aumento del valor mínimo por reparto —que, según las plataformas, está sobre los cinco reales (0,94 dólares)—, cupones de alimentación, un seguro de vida, accidente y robo, y equipos de protección, como mascarillas y gel hidroalcohólico, esenciales durante la pandemia de coronavirus.

"Ha sido el primero de una serie de días históricos. Haremos otros (paros) como este. Hoy hemos visto que todos los repartidores estamos de acuerdo: las aplicaciones tienen que cambiar la forma como nos tratan", comentó al final del acto Paulo Lima, conocido como Galo, creador del Movimiento de Repartidores Antifascistas. Los repartidores han advertido que, si las plataformas no satisfacen sus demandas, harán otra huelga el 11 de julio.

"El día 11 vamos a volver a parar", secunda el repartidor Erick Guimarães, de 25 años, padre de una niña de tres. "Estoy aquí por ella. Por ella trabajo y por ella reivindico todo esto", afirma, y añade que las aplicaciones han reducido el valor de las tarifas de entrega. "No nos están pagando lo que es justo. Como los repartos han aumentado durante la cuarentena, deberíamos cobrar un poco más, pero no, las tarifas son más bajas que antes", se queja Erick, que hace dos años trabaja como repartidor. Una vez le robaron la moto y no recibió ningún apoyo de las empresas.

Según el Movimiento de los Repartidores Antifascistas, también se realizaron actos en 11 capitales, como Río de Janeiro y Salvador, además de Brasilia. En un comunicado de prensa, iFood afirma que el valor medio que se paga por ruta es de 8,46 reales (1,59 dólares) y que hay un valor mínimo de 5 reales (0,94 dólares) por pedido, "aunque sea de corta distancia".

Rappi, por otro lado, dice que casi el 75% de los repartidores "cobra más de 18 reales (3,38 dólares) por hora cuando está activo" y que casi la mitad de los "repartidores colaboradores" se pasan menos de una hora al día conectados a la aplicación. Ambas plataformas destacaron que reconocen "el derecho de manifestarse pacíficamente". "En ninguna circunstancia se desactivan repartidores por participar en movimientos", añade iFood. "Siempre bloquean a algunos repartidores para dispersar el movimiento, es la estrategia que siempre han utilizado", comenta Galo, escéptico. Él mismo fue cortado de una aplicación el día que se le pinchó una rueda de la motocicleta y no pudo completar una entrega. Entonces, la aplicación para la que prestaba servicio lo bloqueó. "Fue cuando pensé: ‘Ya basta, voy a denunciarlos’. No te explican por qué te bloquean. Te dicen que te leas el contrato y que no tienen que explicarte nada", dice.

Fue entonces que empezó a cuestionarlo todo. Lima se ha convertido en una de las voces más representativas de Brasil al crear y liderar en plena pandemia el Movimiento de Repartidores Antifascistas. El grupo reúne a los trabajadores informales de las aplicaciones y tiene representantes en varios Estados.

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