lunes, 8 de junio de 2020

Bolsonaro oculta parte de los datos oficiales sobre la pandemia y levanta una ola de críticas

La web del Ministerio de Salud elimina el total de fallecidos y contagios, lo que impide seguir la evolución de la pandemia. Los Gobiernos estatales, un exministro y un juez del Supremo alzan la voz
El Gobierno de Brasil, con el ultraderechista Jair Bolsonaro al frente, ha borrado de la web oficial las cifras consolidadas que indicaban la evolución y el alcance del nuevo coronavirus, provocando críticas inmediatas de los Gobiernos estatales, un exministro de Salud, un juez del Supremo y de la sociedad civil. Tras un apagón de horas, la página del Ministerio de Salud ahora solo ofrece los datos de las 24 horas anteriores. A eso se suman los reiterados retrasos en la difusión de los balances diarios tras alcanzar varias cifras récord esta semana. Con 35.930 muertes y 672.846 contagios hasta este sábado, Brasil es el segundo país del mundo en infecciones (solo detrás de EEUU) y el tercero en fallecidos tras EEUU y Reino Unido.

Las medidas de los últimos días son otro paso firme hacia el apagón informativo gubernamental sobre el alcance real de la crisis sanitaria, cuya dimensión los expertos consideran subestimada desde el principio por el reducido número de test realizados. Tras dejar de funcionar durante varias horas entre el viernes y el sábado, la página de datos sobre la covid-19 regresó solo con datos de las 24 horas anteriores. Habían desaparecido el total acumulado de muertes, de casos y los mapas con su distribución territorial, datos clave para entender la evolución de la enfermedad. Más en un país continental con enormes diferencias regionales.

El sabotaje constante de Bolsonaro a las medidas sanitarias para contener la pandemia y sus gestos autoritarios han sido respondidos este domingo con manifestaciones en varias ciudades contra él y a favor de la democracia; las marchas protestaban también contra el racismo, en una movilización inspirada por las de EE UU. Los simpatizantes del ultraderechista también han salido como vienen haciendo todos los domingos desde el inicio de la epidemia.

Bolsonaro, que colocó a un general en activo al frente del Ministerio de Salud tras perder a dos ministros durante la pandemia, defendió públicamente los cambios. "Al acumular datos, además de no indicar que la mayoría (de los infectados) ya no tiene la enfermedad, no retratan el momento del país. Se están poniendo en marcha otras acciones para mejorar el registro de casos y confirmar el diagnóstico", tuiteó el presidente este sábado. La Fiscalía dio el sábado 72 horas al ministro interino de Salud, Eduardo Pazuello, para que explique los cambios. La primera medida de ocultación de datos se produjo el viernes, cuando el Gobierno los excluyó del boletín epidemiológico diario.

El asunto causó escándalo en Brasil, un país con una notable cultura de transparencia de datos donde los recortes promovidos por el mandatario preocupan mucho. Desde el último relevo al frente del ministerio, las ruedas de prensa sobre la pandemia fueron cada vez más escasas y la difusión de los datos se fue retrasando. Ahora los datos se divulgan a las diez de la noche, una vez terminado el Jornal Nacional, el noticiero más visto del país, y después del cierre de las ediciones impresas de los principales periódicos. "El Jornal Nacional se ha quedado sin noticias", dijo Bolsonaro cuando se le preguntó sobre la estrategia.

El exministro de Sanidad Luiz Henrique Mandetta, destituido en abril por discrepancias con Bolsonaro en la gestión de la covid-19, calificó la omisión de los números de "tragedia" y lo atribuyó a una "lealtad militar burra". Mandetta, médico, advirtió de que "no informar correctamente significa que el Estado puede ser más dañino que la enfermedad". Uno de los jueces del Tribunal Supremo expresó en Twitter su alarma por la decisión gubernamental: "Manipular las estadísticas es una maniobra típica de regímenes totalitarios. Se intenta ocultar los números de la #COVID19 para reducir el control social de las políticas de salud. El truco no eximirá [al Gobierno] de la responsabilidad del eventual genocidio", escribió Gilmar Mendes. Algunos analistas comparan esta decisión del Gobierno Bolsonaro con el maquillaje estadístico en la Argentina de Cristina Kirchner o en la Venezuela chavista.

Un famoso empresario invitado a ocupar un alto cargo en el Ministerio de Salud, pero que no ha tomado posesión, acusa abiertamente a los Estados de maquillar las cifras de afectados: "Muchas personas han muerto por otras causas y los gestores públicos, más interesados en tener un presupuesto mayor para sus municipios o sus Estados, las registraban a todas como víctimas de covid-19. Estamos revisando estas muertes", dijo en una entrevista sin ofrecer pruebas. La mayoría de los Gobierno estatales, encargados de recabar la información y decretar o flexibilizar las cuarentenas, se han convertido en antagonistas de Bolsonaro en esta crisis.

"El intento autoritario, insensible, inhumano y poco ético de invisibilizar a los muertos de covid-19 no prosperará", advirtió en una nota el Consejo Nacional de Secretarios de Sanidad, organismo que reúne a los titulares estatales del ramo. "[La declaración] es un insulto a la memoria de todas las víctimas indefensas de esta terrible pandemia y sus familias", agregó.

Un grupo de voluntarios ha creado la web Inumeráveis (Incontables), que recuerda en breves biografías quiénes son los brasileños fallecidos por el coronavirus. "Danilo David Santos Silva, de 33 años, el primer médico de la familia, fue y siempre será una estrella" es una de las entradas más recientes.

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