viernes, 3 de abril de 2020

El Gobierno estudia prorrogar el estado de alarma hasta el 26 de abril

La oposición mantiene la presión y Casado cree que Sánchez es una mezcla de "arrogancia e incompetencia". El Ejecutivo estudia una prórroga del estado de alarma hasta el 26 de abril
El Gobierno intenta rebajar la tensión política antes de la próxima semana ante una prórroga del estado de alarma hasta el 26 de abril cada vez más probable. El Ejecutivo buscará apoyos en las próximas horas para evitar que el pleno del Congreso en el que se votaría esa extensión del confinamiento -el miércoles o jueves- se convierta en una gran batalla. Distintas fuentes del Gobierno dan por hecho que será necesario prorrogar otras dos semanas, pero oficialmente aún no se ha comunicado la decisión. El presidente, Pedro Sánchez, llamará durante el fin de semana a todos los portavoces. Es probable, según fuentes del Gobierno, que en esa ronda les comunique la decisión de la prórroga y les pida apoyo, porque es una medida que necesita el respaldo del Congreso. Los datos de hoy, de nuevo cercanos a los 1.000 muertos diarios -932- consolidan la idea instalada en el Ejecutivo de que la alarma se prorrogará, aunque está en debate qué pasará con la gran industria y otros sectores no considerados fundamentales y que no pueden teletrabajar. El Ejecutivo ha dispuesto para ellos una fórmula de permiso retribuido que estaba previsto concluir cuando acabe la Semana Santa. Sánchez analiza con su equipo y con sus asesores científicos todos los datos que han llegado en las últimas horas para tomar las decisiones. La semana pasada todo se precipitó el sábado por la mañana, cuando llegaron los últimos datos y se hizo un modelo que llegaba a la conclusión de que era imprescindible endurecer el confinamiento.

El Ejecutivo plantea ya una especie de nuevos Pactos de La Moncloa, claves en la Transición. Pero la oposición, sobre todo el PP y Vox, mantiene la presión e incluso intensifica el tono de sus críticas. El líder del PP, Pablo Casado, aseguró este jueves que Sánchez es una mezcla de "arrogancia e incompetencia", pero fuentes de su partido explicaron que atenderá la llamada de Sánchez casi dos semanas después de su última conversación.

La realidad dice una cosa y el mensaje oficial del Gobierno otra. Desde el pleno en el Congreso de la semana pasada, en el que Casado fue especialmente duro, la relación entre el presidente y el líder de la oposición parece vivir el peor momento de los últimos meses. En privado, tanto el Gobierno como el PP admiten que la tensión ha alcanzado un nivel máximo y parece difícil el acercamiento. Sin embargo, el Ejecutivo insiste en intentarlo e incluso plantea la posibilidad de lograr una especie de reedición de los Pactos de La Moncloa cuando la crisis amaine y se tenga que afrontar el momento económico más difícil, el de la reconstrucción.

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