jueves, 26 de marzo de 2020

La sanidad privada recorta plantilla y cierra centros en plena pandemia

Las empresas alegan que los trabajadores afectados no combaten el virus en primera línea
El impacto de la crisis del coronavirus en la sanidad privada tiene dos caras. Mientras una parte de sus recursos están a disposición de las administraciones para asistir a pacientes infectados, las consultas, operaciones y pruebas ajenas a la pandemia, incluidas las concertadas con la pública, se han suspendido y los ingresos se han desplomado cerca de un 80%, según la patronal. La mayoría de los grupos han optado por recortar plantilla y HM ha cerrado siete policlínicos en la Comunidad de Madrid "por tiempo indefinido". Las empresas alegan que deben ahorrar gastos para sobrevivir y sostienen que se trata de trabajadores que no están "en primera línea" de la lucha contra la pandemia.

"Necesitamos una reorganización laboral porque si no muchos centros dejarán de ser viables", esgrime Carlos Rus, presidente de la Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE). Grupos como HM o Recoletas, según explican tanto fuentes de la patronal como sindicales, han optado por adelantar vacaciones, otorgar permisos retribuidos o no, crear bolsas de horas que los empleados tendrán que recuperar después, reducir jornadas al 100% y no renovar contratos temporales.

El recorte de plantilla afecta, sostiene la asociación empresarial, a las áreas de limpieza —"sobre todo en zonas sin atención a coronavirus"—, administración o técnicos "que no son de primera necesidad" y a sanitarios de especialidades como fisioterapeutas, dentistas o médicos estéticos. HM, con 17 hospitales, 4 centros especializados y 21 policlínicos en España, admite en un comunicado que ha enviado cartas a "todo el personal no sanitario y no esencial" para combatir el Covid-19 "invitándoles, de manera voluntaria, a acogerse a diferentes opciones de reorganización laboral". Son empleados "que no pueden participar en la gestión sanitaria de la misma manera y cuyo volumen de trabajo se está viendo sensiblemente reducido o es inexistente".

Los sindicatos cuestionan que se envíe a casa a empleados de la sanidad privada en una crisis de estas proporciones. "Hacen falta manos para luchar contra el coronavirus en todos los departamentos y categorías. Hasta los auxiliares administrativos de las consultas que se han suspendido podrían, por ejemplo, atender e informar a las familias de los infectados", defiende Samuel Mosquera, portavoz de Sanidad Privada en Comisiones Obreras.

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