viernes, 27 de marzo de 2020

España e Italia fuerzan a la UE a concretar un plan anticrisis en 15 días

España, con el apoyo de Italia, logra que las negociaciones se reanuden en 15 días
La esperada cumbre europea sobre la crisis del coronavirus se ha saldado este jueves con un choque frontal entre los países partidarios de un plan Marshall de reactivación económica, liderados por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y los socios reacios a una intervención masiva, con Alemania y Holanda como grandes obstáculos. El objetivo de la cita era pactar una "estrategia coordinada" para recuperar la normalidad social, económica e industrial del continente una vez superada la pandemia. Sin embargo, la férrea oposición del norte a compartir los costes de la peor crisis sanitaria vivida en Europa en los últimos tiempos impidió mayor concreción.

La cumbre estuvo a punto de acabar en rotundo fracaso cuando Sánchez y el primer ministro italiano, Guiseppe Conte, se negaron a secundar una declaración conjunta llena de vaguedades y sin medidas concretas. La presión de España, que impuso la concreción de plazos, e Italia hizo que los Veintisiete dieran 15 días al Eurogrupo para que presente propuestas para afrontar un "shock sin precedentes". El texto vago e impreciso parecía pactado cuando, según fuentes diplomáticas, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, preguntó a todos los participantes en la videoconferencia si había acuerdo. "No", afirmó Sánchez, según esas fuentes. Y advirtió que no suscribiría "ningún acuerdo que no fije un mandato claro para que los ministros de Economía puedan seguir trabajando" en un plan anticrisis.

La amenaza del veto, secundada por Italia, obligó a Michel a replantear los términos del texto. Y tras un prolongado rifirrafe (la videoconferencia se prolongó durante seis horas) se aceptó incluso concretar un plazo para que los ministros presenten el nuevo plan. "Dentro de tres semanas", fue la oferta que llegó desde Bruselas. "Para nada, 10 días", exigió Roma. Resultado: los ministros disponen de 15 días para plantear las propuestas que podrían llevar a un plan de reactivación de la economía europea, condenada a una recesión durante este año por el impacto de la pandemia del coronavirus.

La reunión, celebrada por videoconferencia, vivió momentos de tensión. La mesa de nuevo vivió el empate entre el norte, partidario de que cada país salga de la crisis con sus recursos, y el sur, que pide una actuación coordinada. Se revivió el eterno empate: los defensores de la austeridad siguen bloqueando cualquier paso hacia la mutualización de los costes de la crisis, mientras que los partidarios de compartir costes no pudieron lograrlo ni ante un problema de estas dimensiones.

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