lunes, 17 de junio de 2019

La conmovedora historia de Beatriz Salomón y su lucha por ser madre

Antes de su lucha contra el cáncer, Beatriz Salomón tuvo otra dura pelea: ser madre
El 16 de abril de 1999, Beatriz Salomón se casó con el cirujano Alberto Ferriols bajo el rito ortodoxo sirio. Poco meses después decidió ser madre, pero ante la imposibilidad biológica, optó por la adopción. Y así es como llegaron a su vida, primero Noelia y después Bettina.

A mediados de 2018, Beatriz Salomón se sentó con su hija mayor para comunicarle que padecía cáncer de colon. En ese momento, Noelia le dijo: "Ay, mamá, no me dejes sola...". Y a partir de ese momento, también junto a Bettina, comenzó una batalla que las tres enfrentaron juntas.

Cuando Beatriz Salomón decidió adoptar, las cosas no fueron tan fáciles como ella creía. Muchas veces llegó a hablar públicamente sobre el tema, diciendo que era necesario "agilizar los trámites" para soslayar las trabas burocráticas. "Hay muchas familias que están dispuestas a tener hijos del corazón -advertía-. El tiempo no solo es largo para las familias, sino mucho más para los niños que esperan tener una", habría comentado sobre la situación.

Noelia, quien hoy tiene 18 años, fue la primera en unirse a la familia. Le siguió Bettina con 15, a quien casi pierde por su separación con Ferriols. En ese momento, Salomón quería iniciar el trámite de adopción de un varón. "Mis hijas son lo que más amo en el mundo. Las defiendo con uñas y dientes", decía una y otra vez la actriz.

"Me costó, y me cuesta mucho criarlas", contó una vez. "¡Se han mimetizado bastante conmigo! Me doy cuenta en sus looks, en sus vestimentas y el maquillaje. Siempre les remarco que estoy criando dos prin-ce-sas. Quiero que sean dos mujeres divinas y encuentren dos maridos maravillosos", contaba orgullosa, la Turca. Y agregaba: "Que no se equivoquen como yo".

Las hijas de Beatriz le dedicaron un tierno mensaje:

"Ay, mamá, no me dejes sola...". Beatriz Salomón cumplió con su promesa. No la dejó sola, le dio una familia, una hermana y todo el amor de una madre. Enfrentó esta batalla cruel, injusta, despiadada. Y desde su partida, se convirtió en la mamá del corazón que siempre dijo ser.

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