lunes, 12 de febrero de 2018

Un cuadro con un fantasma incluido

En el imaginario popular, los fantasmas tienen sus lugares predilectos: mansiones o cementerios, sitios donde suelen merodear como si se encontrasen en su hábitat natural. Sin embargo, aparecen algunas historias que permiten desestimar esa apreciación inicial y nos hace pensar que una entidad puede estar en cualquier ámbito u objeto.
Esto se debe a que una vez que se aferran a algo, es casi imposible desprenderse de su presencia. Lógicamente, los especialistas en fenómenos paranormales creen que tiene que ver con que esos fantasmas que se mueven en otros planos se alimentan de emociones y energía negativa. En ese sentido, en las últimas horas trascendió una historia impactante, en la que una pintura (así como leyeron) es la damnificada.
Toda la incertidumbre se inició una noche después de comprar la pintura, cuando se cayó de la pared, aunque estaba perfectamente sujeta. A partir de ese momento, comenzó la verdadera pesadilla que hasta el momento no ha tenido un final.
Tal es así que en un momento en que nadie estaba en la casa vieron desde la calle cómo la silueta oscura de un hombre que cruzaba la habitación se reflejaba en las ventanas.
Días después se vivió otro momento tenso. Fue cuando el dueño de casa miró por la ventana y observó que su propia sombra había aparecido de forma terrible bajo el ventanal, como si se tratase de otra persona. Su esposa en ese momento dormía tranquilamente a su lado, por lo que era imposible encontrar un testigo que chequeara semejante problemática.

Mirá acá la foto:

No hay comentarios.:

Publicar un comentario