martes, 3 de octubre de 2017

Un chofer de la línea 60 se encadenó a la terminal tras ser despedido

Mariano Fernández, un chofer despedido por la empresa encargada de la línea 60 de colectivos, se encadenó este martes a la terminal en el barrio porteño de Barracas, donde empezó una huelga de hambre para reclamar su reincorporación y la de nueve compañeros.
El hombre denunció que fue echado junto a sus compañeros por la compañía Micro Omnibus Norte SA (MONSA) porque son "testigos claves" de la muerte del electricista David Ramallo, quien falleció el 9 de septiembre de 2016, tras ser aplastado por la unidad que reparaba.
Fernández denunció que "el cuerpo de delegados" y la Unión Tranviarios Automotor (UTA) le "soltaron la mano" ante el reclamo que protagoniza desde el mediodía del lunes en la terminal del cruce de las calles Santa Elena y Pedro De Luján.
"Peligra la vida de las personas. Los coches no están en condiciones de brindar servicio", comentó el trabajador.

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