lunes, 16 de octubre de 2017

El trágico final de un remisero que reclamó un viaje y fue asesinado por los pasajeros

Había pasado la primera hora del sábado y tres jóvenes pidieron un auto que los llevara al boliche “Ciel”, de Glew. En la agencia los reconocieron como pasajeros frecuentes y aceptaron llevarlos. Era el turno de Fernando y se fue con ellos en el Corsa gris que usaba para trabajar. El hombre apareció muerto tres horas después en un descampado de Guernicalo degollaron y le dieron 44 puñaladas. Por el crimen detuvieron a dos mujeres, una de 14 años, y otros dos hombres.
Fernando Claret estaba casado y tenía un hijo de 16 años. Vivía en San Vicente y hace algunos años hacía el turno noche en la agencia “Cooperativa Báez”, a una cuadra de la estación de Alejandro Korn, al Sur del GBA.
“Entraron a la agencia a eso de la una de la mañana. Una mujer que nosotros la conocemos de llevarla, con un chico y otra chica. Pidieron ir a un boliche que está en el límite de Glew y Guernica. Como Fernando no volvía, los compañeros se preocuparon y llamaron a la Policía”, contó a Clarín Alfredo, un amigo de la víctima. Y agregó: “Un compañero la reconoció a la mujer y la saludó, le dijo ‘vamos que te llevo’, y justo salió Fernando y le dijo que no, que le tocaba a él tomar el viaje y los llevó en el auto. La verdad es que no lo podemos creer”.
Para ir al destino que anunciaron los pasajeros, Fernando tenía que tomar la Avenida Hipólito Yrigoyen, unas 25 cuadras al sur. Algo pasó a mitad de camino y se desvió: apareció muerto en un descampado del barrio Las Lomas, de Guernica.
Según publicó la Agencia Télam, vecinos de la zona relataron que el Corsa apareció encajado en el barro en la calle 41. “Los testigos vieron cómo el conductor se bajó del auto mareado y ayudado por una de las mujeres y el joven, quienes lo trasladaron unos 150 metros a pie a un descampado, mientras la adolescente permaneció en el asiento trasero”, manifestaron.
Quienes vieron la escena alertaron a la Policía y, casi en paralelo, los compañeros de la remisería hicieron la denuncia en las comisarías de Korn, San Vicente y Guernica. 
Ante el llamado de los vecinos, la Policía encontró el cuerpo: Fernando había sido degollado y apuñalado. Su cuerpo, descartado en un descampado. Los tres pasajeros, devenidos en asaltantes, escaparon con el auto y lo dejaron allí.
Después de algunas horas buscando el Corsa gris, otro remisero, ex compañero de la víctima, contó que sabía dónde vivía la mujer que se había presentado en la agencia y a la que Fernando había llevado. Con ese dato, personal de la la Jefatura Departamental de San Vicente, efectivos de la policía de Guernica y de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Cañuelas, comenzaron la búsqueda.
La casa estaba en un campo, a unas 20 cuadras de la remisería donde trabajaba Fernando, en Alejandro Korn. Allí montaron una guardia y vieron el auto de Claret estacionado cerca de una vivienda, entre unos pastizales.
Alrededor de las 14 del sábado, la fiscalía ordenó un allanamiento. Según informaron fuentes del caso, los agentes que participaron del operativo detuvieron a cuatro sospechosos: Roxana Rocío Pérez, de 22 años, Yefferson Bordonave de 18, con nacionalidad peruana, y a una menor de 14 años.
A pocos metros, escondido en un tanque de agua, hallaron al marido de Pérez, detenido por encubrimiento. Fuentes policiales detallaron que en la casa hallaron ropa manchada con sangre que estaban lavando, por lo que se sospecha que estaba al tanto de lo que había sucedido.
Finalmente, la menor de edad había quedado en libertad. Pérez y Bordonave serán indagados por “robo calificado por empleo de arma de fuego en poblado y en banda, en concurso real con homicidio criminis causa” por el fiscal Juan Cruz Condomi Alcorta, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 Descentralizada de Presidente Perón.

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